Vida de san Benito – 4

…puso la luz sobre el candelero para que brillara e iluminara a todos los que estuvieran en la casa de Dios…

El hombre de Dios, al llegar a aquel lugar, se refugió en una cueva estrechísima, donde permaneció por espacio de tres años ignorado de todos, fuera del monje Román, que vivía no lejos de allí, en un monasterio puesto bajo la regla del abad Adeodato a, y en determinados días, hurtando piadosamente algunas horas a la vigilancia de su abad, llevaba a Benito el pan que había podido sustraer, a hurtadillas, de su propia comida. 

Desde el monasterio de Román no había camino para ir hasta la cueva, porque ésta caía debajo de una gran peña. Pero Román, desde la misma roca hacía descender el pan, sujeto a una cuerda muy larga, a la que ató una campanilla, para que el hombre de Dios, al oír su tintineo, supiera que le enviaba el pan y saliese a recogerlo. 

Pero el antiguo enemigo que veía con malos ojos la caridad de uno y la refección del otro, un día, al ver bajar el pan, lanzó una piedra y rompió la campanilla. Pero no por eso dejó Román de ayudarle con otros medios oportunos. Mas queriendo Dios todopoderoso que Román descansara de su trabajo y dar a conocer la vida de Benito para que sirviera de ejemplo a los hombres, puso la luz sobre el candelero para que brillara e iluminara a todos los que estuvieran en la casa de Dios. 

Bastante lejos de allí vivía un sacerdote que había preparado su comida para la fiesta de Pascua. El Señor se le apareció y le dijo: “Tú te preparas cosas deliciosas y mi siervo en tal lugar está pasando hambre”. Inmediatamente el sacerdote se levantó y en el mismo día de la solemnidad de la Pascua, con los alimentos que había preparado para sí, se dirigió al lugar indicado. Buscó al hombre de Dios a través de abruptos montes y profundos valles y por las hondonadas de aquella tierra, hasta que lo encontró escondido en su cueva. Oraron, alabaron a Dios todopoderoso y se sentaron. Después de haber tenido agradables coloquios espirituales, el sacerdote le dijo: “¡Vamos a comer! que hoy es Pascua”. A lo que respondió el hombre de Dios: “Sí, para mí hoy es Pascua, porque he merecido verte”. Es que estando como estaba alejado de los hombres, ignoraba efectivamente que aquel día fuese la solemnidad de la Pascua 9. Pero el buen sacerdote insistió diciendo: “Créeme: hoy es el día de Pascua de Resurrección del Señor. No debes ayunar, puesto que he sido enviado para que juntos tomemos los dones del Señor”. Bendijeron a Dios y comieron, y acabada la comida y conversación el sacerdote regresó a su iglesia. 

También por aquel entonces le encontraron unos pastores oculto en su cueva. Viéndole, por entre la maleza, vestido de pieles, creyeron que era alguna fiera. Pero reconociendo luego que era un siervo de Dios, muchos de ellos trocaron sus instintos feroces por la dulzura de la piedad. Su nombre se dio a conocer por los lugares comarcanos y desde entonces fue visitado por muchos, que al llevarle el alimento para su cuerpo recibían a cambio, de su boca, el alimento espiritual para sus almas.

 

 

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6 respuestas a Vida de san Benito – 4

  1. Norma dijo:

    Gracias hermana por tan hermosas lecturas. Nos ayuda mucho en la humildad porque necesitamos de estos textos tan sanos y conmovedores para seguir a Cristo

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  2. Antonio dijo:

    San Benito, fundador de los benedictinos y patrón de Europa es el hombre del equilibrio: búsqueda de Dios en comunidad. Debemos darles gracias a Dios por estos hombres y mujeres que consagran su vida al ora et labora siguiendo su Regla. BUSCAR A DIOS VERDADERAMENTE.

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  3. juan gomez dijo:

    Hermanos en cristo, dios les bendiga y les acompañe siempre, por su labor de orar y meditar en cristo por las necesidades de todo el mundo.
    vuestras oraciones nos lleguen a todos.
    Hermanos como logro obtener los textos de horas del dia: MAITINES, LUADES, SALMODIAS Y CANTICOS.
    AGRADESCOLES LA ATENCION PRESTADA
    JUAN DE DIOS GOMEZ

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  4. rosa de María dijo:

    Una vez más vemos como se cumple la palabra de Dios, pues dice el salmista “Dios humilla y enaltece”, y en el evangelio nos dice “enaltece a los humildes”. Por otro lado la providencia de Dios que no sólo podemos verla en las historias de los santos sino también en nuestra vida si confiamos plenamente en Él y soltamos nuestras seguridades. Bueno este pasaje es nos muestra como Dios es “rico en Misericordia”, pues podemos sacar tantas cosas. A mí sólo me quedan palabras de gratitud y alabanza a Dios por tantas cosas que nos enseña a través de la vida de este Santo.

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