Estimad@s en Cristo Jesús.
Iniciando una serie de periodicidad semanal sobre carismas de vida monástica y formas de vida consagrada, que iremos agregando a “El monje interior”, les dejamos con este post en torno a la figura, conocida en Argentina, del monje Benedictino Mamerto Menapace. Un saludo para todo@s, invocando a Cristo.

Hesiquía blog

“Lo del casorio de la Ruperta, dicen que fue así.

Ella trabajaba de maestra en el colegio de las monjas donde ibas su sobrina. Antes de comenzar sus horas de clase solía hacer una disparada hasta la capilla para satisfacer sus devociones. Y de paso, tratando de que nadie la viera, le hacía un saludito a San Antonio, que desde su hornacina atendía los pedidos referentes a su especialidad.

La verdad que nunca se lo rezó en forma demasiado confesada. Pero con el saludo de la Ruperta, seguramente el santo comprendía los sobreentendidos que se contenían.

El que sí convertía su rezo en un pedido explícito, era quien sería su futuro esposo. Cada mediodía, cuando acababa su trabajo, no dejaba de arrimarse hasta la capilla del colegio, y sin rubor alguno se iba derecho a San Antonio y masculinamente, sin vueltas, le suplicaba le diera una manito para conseguir…

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