EPIFANÍA DEL SEÑOR: LA LUZ INTERIOR

El profeta Isaías asegura: “¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!” (Is 60,1). Mas, ¿de qué luz se trata, qué amanecer nos trae tanta claridad?

Se especula con el movimiento de los astros, se hacen conjeturas sobre fenómenos celestes, se intenta descubrir la verdad histórica de la estrella guía. No pretendemos objetivar científicamente los hechos, pero lo cierto es que ha aparecido quien es la Luz, y gracias a Él todo queda iluminado y cobra un sentido diferente.

La salvación, gracias al nuevo día, al Sol que nace de lo alto, alumbra a todas las naciones y se ofrece a todos los pueblos: tienen sitio los del Norte y los del Sur, del Este y del Oeste. “También los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la Promesa en Jesucristo, por el Evangelio” (Ef 3, 6).

La pregunta: “-¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo” (Mt 12, 2), tiene respuesta interior. Lo ven los que lo buscan, y se revela a los humildes y limpios de corazón, no importa de la nación que sean, ni la raza que tengan.

Jesús ha venido para todos los hombres, su Evangelio alcanza a todas las naciones. Se ha manifestado la Verdad, y a quienes la acogen se les descubre su propia identidad y llegan a saberse salvados, redimidos, elevados a la dignidad de hijos de Dios.

Es día de difundir la luz, de ser testigos de la claridad interior, de poner la vela sobre el candelero, para que alumbre a todos los de casa, y todos conozcan la visita de nuestro Dios.

No haremos a tientas El camino que acabamos de emprender al comenzar el año 2015, si acogemos la señal luminosa que nos guiará cada día hacia la voluntad de Dios. El itinerario que nos enseñan los Magos de Oriente es la obediencia. Y a quienes buscan con sinceridad el querer de Dios, Él se les manifiesta a través de mediaciones paradójicas, como les sucedió a los Santos Reyes, a quienes Herodes les reveló dónde encontrarían al Mesías.

Tantas veces, Dios nos conduce por caminos inesperados, mas si avanzamos  de la mano de la Palabra e iluminamos los acontecimientos con las Escrituras, por la paz que se instala en el corazón al ir dando los pasos que comprendemos como voluntad divina, alcanzaremos la meta diaria y el destino luminoso.

Te deseo que encuentres tu estrella, y no la busques lejos, recuerda que la de los Magos se paró encima donde estaba el Niño.

Angel Moreno de Buenafuente

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2 respuestas a EPIFANÍA DEL SEÑOR: LA LUZ INTERIOR

  1. Hno. Horacio de Jesús Crucificado. F. M. V y del Santo Nombre dijo:

    Epifanía: manifestación de Dios a mi corazón, a mi vida, a mis angustias, a mis soledades, a mi desierto interior. Un encuentro con la divinidad en lo profundo de mi corazón, una entrega amorosa de la realidad divina, una vivencia del cielo futuro en mi interior. Señor, maniiestate continuamente, no te apartes de mi lado, vive en mi interior, en mi mente y en mi espíritu. Manifiestate también a todos los hombres para que conozcan la grandeza de tu amor. Manifiesta te de nuevo en tu tierra Israel para que el pueblo de al primera alianza encuentre la inmensidad de tu amor. Manifiestate al mundo que no te conoce para que tu divinidad sea reconocida por la humanidad y para que la luz de tu divinidad ilumine al género humano en el camino que conduce a la paz mundial.

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  2. Gustavo Fernandez dijo:

    Muchas gracias.Gustavo

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