Sobre la Eucaristía y la Reconciliación

      […] La eucaristía, presencia adorable de Cristo en el pan y en el vino, no puede ser vivida en una especie de automatismo fácil, sino siempre en espíritu de pobreza y arrepentimiento de corazón, con un alma de niño, y ello hasta el atardecer de la existencia. Cuando el Papa Pío X, al comienzo de este siglo, abrió la eucaristía a los mismos niños, demostró una extraordinaria intuición.

      La eucaristía está allí para los hambrientos de Cristo. Cuando un bautizado tiene hambre de la eucaristía y quisiera acercarse a ella, cuando Cristo le llama, ¿quién osaría negárselo?

     Permaneciendo en largos silencios interiores en presencia de la eucaristía, cuando parece no suceder nada, muchos han madurado las grandes decisiones de toda una existencia. Ellos se han dejado penetrar hasta lo más profundo de su ser, en eso que llamamos lo inconsciente.

     “Mi Reino está dentro de vosotros”: aun sin resonancia sensible en el corazón, la eucaristía actualiza a cada instante esta palabra de Cristo, incluso para quien apenas se atreve a imaginarlo.

     Si la Iglesia católica es ante todo la Iglesia de la eucaristía, ella tiene también otro don particular: ha sabido destinar hombres para la misión de perdonar, desligar sobre la tierra lo que en el instante lo es en el Reino, quitar la carga demasiado pesada sobre los hombros, borrar incluso el pasado más reciente.

    En la confesión, es posible expresar espontáneamente eso que pesa sobre la conciencia. ¿Querer decirlo todo sobre las faltas? Eso es imposible. Pero decir aquello que surge en el mismo instante, ya es inmenso para recibir en el sacramento de la reconciliación el inimaginable perdón de Dios.

    Algunos han creído en estos tiempos que, para “desculpabilizar” al hombre, era necesario minimizar o incluso negar el pecado. Es preciso reconocer que tal actitud, lejos de quitar el sentimiento de culpa, lo difunde en todo el ser, lo desparrama al punto de ser inasible e incluso imposible de arrancar de raíz.

    Unos, con mucha seriedad, hacen uso frecuente de la confesión. Les es muy necesario vivir de este signo de Dios que borra todo el pasado. Otros, con no menor seriedad, hacen un uso menos frecuente, ya que saben que Dios los mantiene en su perdón.

    En ambos casos, la confesión, por más imperfecta que la hagamos, es el lugar esencial para encontrar de nuevo la frescura del Evangelio, para entrar en un nuevo nacimiento. Allí aprendemos a soplar sobre los propios remordimientos, como el niño sopla sobre la hoja muerta. Ahí está la felicidad de Dios, la aurora de la perfecta alegría.

Frère Roger, Taize. Asombro de un Amor, (pp. 104-105). Herder, Barcelona, 1980

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6 respuestas a Sobre la Eucaristía y la Reconciliación

  1. Leticia Galvez dijo:

    Buenas tardes y gracias por enviarme tanta maravilla. Me gustaría mucho saber si es posible que me den una dirección espiritual breve, un consejo, ya que estoy en un parteaguas en mi vida. Muchas gracias y que Dios los siga colmando de sus bendiciones abundantes.

    Leticia Gálvez

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  2. Hno. Horacio de Jesús Crucificado FMV dijo:

    Reconciliación es un encuentro con el inmenso amor de un Dios que nos ama desde siempre. Perdón infinito de un Dios que nunca nos abandona y siempre nos quiere para El. Depende de nuestra libertad permanecer en ese amor. El, pecado es la lepra que Dios nos cura cuando nos reconciliamos con El. Hoy somos unos leprosos en busca de la curación que solamente El nos puede conceder. El está siempre esperándonos para permanecer en su amor. Señor, cura hoy mi pecado y sana mi alma con tu amor. Cristo Jesús saname como sanaste al leproso. Di: quiero sanarte y así será.

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  3. Horacio Hoyos dijo:

    Eucaristia milagro del amor de Dios en el cual se nos entrega el cuerpo y la sangre de nuestro señor Jesucristo. Dios en mi y yo en Dios. Integracion del hombre con la inmensidad del ser infinito por excelencia.

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  4. Hermoso
    La Eucaristia y la Confesion Tambien quiero pedirles que no se olviden de mi sigo buscando aqui en Santiago de Chile un Monasterio Benedictino es urgente siento la llamada de Dios gracias amigos un gran abrazo Ivan Belmar Bahamonde.

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    • Gabriel de Santa Maria dijo:

      Estimado Hermano hemos le respondido en comentarios anteriores y a su correo electrónico. Busque 29/1/2015. Comentario del Hermano Horacio de Jesús Crucificado.
      Fraternalmente unidos en oración y en el Santo Nombre.

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  5. Amed zawady leal dijo:

    Excelente escrito, Me ha hecho comprender de repente que le eucaristía mas que un acto, es un estado interior de comunión con nuestro propósito como seguidores de Cristo

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