El amor y la amistad.

Luego de haber tratado los temas  de una semblanza de amor y del hombre como ser espiritual, quisiera concluir los mismos con un breve análisis de dos valores espirituales que los complementan, la amistad y el amor.

El valor de la amistad.

Al ser por naturaleza y esencia seres sociales, al entender que  difícilmente podemos sobrevivir en la soledad y el aislamiento, debemos comprender que siempre necesitamos a alguien en quien confiar, a quien llamar cuando las cosas se ponen difíciles y también con quien compartir nuestros problemas y angustias.

 ¿Qué es la amistad?  Amistad es caerse bien; es tener algo en común con el otro; es sentirse a gusto con una persona; es conversar y compartir sentimientos con alguien; es ayudarse desinteresadamente, sin esperar nada a cambio; es cariño; y es un dar, un darse, y un encontrarse  con el otro. Al amigo se le quiere porque él es él y porque yo soy yo. La amistad se orienta hacia el tú y consiste más en un servir que en un sentir.

Amigo es alguien con quien podemos compartir convicciones, gustos, aficiones, opiniones, política, religión, conocimientos, dudas, tristezas, lágrimas, creencias,  valores, y sentimientos. Amistad implica conocer bien al amigo; es saber de su historia pasada, de sus quehaceres actuales y de sus planes futuros; es conocer el sentido que da a su vida, sus convicciones, sus gustos y aficiones, sus defectos y virtudes. Es saber de su vida, de su forma de ser, de comprenderse;  es… comprenderle.

La verdadera amistad es, en gran medida, servicio afectuoso y desinteresado. No hay amistad cuando el amigo busca aprovecharse del otro. La amistad no es comercio de beneficios. ”Ser amigo de verdad no es fácil, pero vale la pena el esfuerzo. Es un gozo tener amigos de verdad: estar con ellos, charlar, ayudarle o ser ayudado, es disfrutar y alegrase con ellos”.

 Tener confianza en el amigo significa que tenemos la seguridad moral de que responderá favorablemente a las esperanzas de amistad que depositemos en él. Amistad es saber perdonar al amigo que nos ofende. Saber perdonar es propio de almas sabias y generosas.

El valor del amor.

Amar y ser amado es uno de los grandes sueños de todo ser humano.  “Amar es querer el bien para el otro”. El amor consiste, entonces, en afirmar al otro, en querer más al otro, es decir, querer que el otro crezca, se desarrolle, y sea más grande como persona. Esta forma de amar es la más perfecta, porque es desinteresada al buscar que el otro sea más importante que el que ama, porque no es egoísta ya que se desea es afirmar al otro en su condición de ser único e irrepetible, creado por Dios a su imagen y semejanza.

Sin el amor nuestra vida pierde todo su sentido. Todos necesitamos amar y sentirnos amados. Necesitamos palpar el amor en nuestras vidas a través del amor que debemos a nuestros padres, a nuestra pareja, a nuestros hijos, a nuestros compañeros de trabajo, a nuestros amigos, a nuestros hermanos de Fraternidad, a nuestros enemigos, y ante todo a ese Dios que nos creo para El. Amar es enseñar al ser amado la verdad que se tiene, es mostrarla, es encaminar al ser amado hacia ella, es decir, lo que se sabe, incluida la entrega de la propia experiencia, de los valores centrales que rigen la vida, de las convicciones y los ideales, y del camino para llegar a la verdad. Amar es corregir cuando vemos que la persona amada se equivoca y  no queremos dejarla en el error. Amar es crecer. Amar es un acto de la persona y por eso ante todo se dirige a las demás personas. Por ello el amor no es un sentimiento, sino un acto de la voluntad, acompañado por un sentimiento, Más, para poder amar de esa manera al otro, es necesario que el que ama se ame y se quiera asimismo a plenitud. Solamente aquel que se ama asimismo puede amar con intensidad al otro, porque se siente amado por si mismo. Esa plenitud nos lleva a buscar nuestra propia perfección, nuestro desarrollo, nuestro crecimiento y nuestros fines.

Todos los actos de la vida del hombre tienen que ver con el amor, ya sea porque lo afirman o lo niegan. El amor es el uso más humano y más profundo de la voluntad. Sin ejercer estos actos, y sin sentirlos dentro, o reflexionar sobre ellos, la vida humana no merece la pena ser vivida.

 El amor, como todo sentimiento, se manifiesta con actos, obras y acciones que demuestran su existencia también en la voluntad.

Colaboracion del Hno. Horacio de Jesús Crucificado

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3 respuestas a El amor y la amistad.

  1. Henry dijo:

    Quien ha encontrado un amigo, ha encontrado un tesoro dice un ver. del libro de los Proverbios. Que mejor amigo que Cristo.

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  2. susana dijo:

    Quiero agradecer , este hermoso comentario . Amor y amistad ,es mi deseo de cada día expresarlo , con aquellos que se acerquen a mi….

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  3. HNO. BETOCUA dijo:

    PAZ Y BIEN HNOS Y HNAS, ESTAS REFLEXICIONES ME PARECEN UNA BELLA OCASION PARA RESTABLECER LA AMISTAD CON QUIENES LA HALLAMOS PERDIDO POR DIEFERENTES CAUSAS, ANIMO UN ABRAZO

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