El hombre en búsqueda de su corazón… Sobre la obediencia

MEDITACION SOBRE LA OBEDIENCIA

  […]Toda cultura y toda religión es un sistema destinado a formar individuos y a llevarlos a un tipo dado de experiencia humana y religiosa. Pero en toda cultura hay individuos que en un determinado momento de su evolución, por fidelidad a su ser profundo, se sienten llamados a ir más allá de lo que favorece o permite el marco o el apoyo de su entorno socio‑religioso. Si se encuentran con otros buscadores solitarios, o si tienen discípulos que vienen a formarse en contacto con su experiencia, elaboran una subcultura en el interior de la cultura ambiente, como marco generador y portador de un tipo específico de experiencia.

Así nacieron todos los monacatos en India, en Grecia, en Israel, antes del monacato cristiano. Lo que todas esas personas buscan, de un modo o de otro, más o menos conscientemente según los casos, es el descubrimiento de la voluntad de Dios a través del descubrimiento de su propio corazón.

A ese respecto es muy significativa la respuesta del anciano Palamón al joven Pacomio que viene a pedirle que lo haga monje a su lado: “con la gracia de Dios, lucharemos junto contigo hasta que llegues a conocerte a ti mismo”.

Jesús estaba completamente bajo la moción del Espíritu. Los demás hombres tienen en su corazón no solamente el Espíritu de Dios, sino también semillas de desintegración y de muerte depositadas allí por el mal espíritu. Y a menudo les es difícil ejercer por su parte un justo discernimiento. Esa es la razón por la cual la experiencia ¡nuestra que todo el que desea recorrer un serio camino espiritual tiene necesidad de un guía, es decir, de una persona experimentada que le impida engañarse.

Cuando los primeros monjes cristianos se retiraron al desierto para vivir esta experiencia de camino solitario buscando su propio corazón y el de Dios, rápidamente descubrieron los peligros y los escollos de esta lucha solitaria con las fuerzas del mal y la necesidad de un guía espiritual.

Se co­locaron por lo tanto bajo la dirección de ancianos, es decir, de personas que habían hecho la misma experiencia y que a partir de entonces estaban impul­sadas por el Espíritu. Y cuando se reagruparon en comunidades, elaboraron una especie de subcultura cristiana, un estilo de vida según una regla y bajo la dirección de un superior.

Armand VEILLEUX, ocso

[Extracto: Cuadernos Monásticos 78 (1986) 379‑388. [Acceso al texto completo en link]

 

[Acceso al texto completo en link]

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2 respuestas a El hombre en búsqueda de su corazón… Sobre la obediencia

  1. Muy especial la Manera en la que escribe! unidos en oración

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  2. Ivan Belmar Bahamonde dijo:

    Hace mucho tiempo que busco ingresar a un Monasterio podrían indicarme alguno?
    Gracias Hermanos. belmarbaha@yahoo.cl

    Me gusta

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