Una “voz de silencio exquisito”

[…]

“Las bienaventuranzas, (…), empiezan por presentarnos un Dios de vida y de dicha, un Dios del que no tenemos por qué desconfiar, que jamás tratará de amargarnos la existencia, que está siempre del lado de la vida. Por consiguiente, podemos comportarnos ante él sin remilgos ni temores, como pájaros que cantan y niños dicharacheros. Ante Dios no sois personas dominadas, servidores, vasallos, sino privilegiados, preferidos, aquellos a quienes se derrite el corazón de los padres y de los abuelos: los pequeñines.

Si no se llega a captar el estatuto real que Jesús concede al hombre ante Dios, el estatuto de niño-rey, no se podrán comprender las bienaventuranzas. Seremos entonces víctimas del engaño; pensaremos que Dios pide cosas imposibles a los hombres. Entonces se traducirá  la frase “sed perfectos como es perfecto vuestro Abba del cielo” dándole un sentido monstruoso, como llamamiento a un perfeccionismo destructor. ¿Cuál es, sin embargo, la perfección de este Abba? Sólo la perfección del corazón. Sí, el Dios de Jesús se deja trastornar por el ser humano, es presa de él, siente pasión por él. La humanidad le ha robado el corazón para siempre. Está tan prendado de ella, que entregó a su propio Hijo, su propio corazón, no para reparar las faltas, parar restablecer el equilibrio de la balanza, sino porque plugo a Dios que hubiera entre los hijos de los hombre un ser que –en su existencia humana – respondiera exactamente a los deseos de su corazón, que aceptara ser frete a Dios como un niño frete a su Abba, que viviera sereno y confiado, gozoso y entregado.

Jesús propone al hombre, en el  evangelio, un nuevo nacimiento: nacer a otro Dios, convertirse en otro hombre mediante ese nacimiento. Si Dios es ese vengador que quiere hacerme pagar todas mis debilidades, mis mediocridades, mis omisiones, sólo caben en mí dos posturas contrapuestas la sumisión más servil o la rebelión sin tapujos. Muchos amas a un Dios vengador porque amas “la esclavitud voluntaria” de la que habló La Boétie, el amigo de Montaigne. Y preconizan entonces una moral que promulga imperativos externos a los que hay que obedecer. Son esos imperativos presiones ejercidas para que el hombre se convierta. Poco importa que lo más recóndito del corazón se revele y resista ante esas presiones. Lo importante es practicar los mandamientos al pie de la letra.

¿A qué se debe ese voluntarismo, que es miedo ante las bienaventuranzas, miedo como el que se siente ante la libertad? El que dice Dios, amor,  Abba, está confesando una cierta ausencia profunda; porque no se posee jamás a quien nos ama y a quien amamos. Al hilo de esta ausencia, sentimos con frecuencia la tentación de tener leyes y de tener poderes sobre Dios: si cumplo tal precepto, habré borrado automáticamente aquella falta, todo volverá a estar en orden. La fidelidad a esa dicha es una aventura agotadora, una singladura sembrada de sobresaltos, mucho más incierta que las abstracciones, que las barandillas y los principios a las reglas establecida, en lugar de andar tanteando. Se desea un Dios tonante que delimite nuestra vida con una línea de derechos y deberes y no ese Dios de “brisa ligera” (1 Re 19, 11-13). Esa “voz de silencio exquisito”, como traduce E. Levinás; ese Dios que deja hablar a nuestra dicha interior, es el Abba que escucha el dulce y nuevo balbuceo del niño sin tratar de imponerle un estilo y una sintaxis impecables.

 

Jean-François Six

Las Bienaventuranzas hoy. Paulinas. Madrid, 1984, pp36-37

 

 

 

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3 respuestas a Una “voz de silencio exquisito”

  1. abel alejandro pio dijo:

    La vida espiritual es la mas importante y hay que cultivarla todos los días.Claro que es mejor con almas que quieran vivir en fraternidad.Mientras no podamos estar en un Monasterio vivamos esta relación espiritual para ir madurando nuestra fe y entrega a Dios.Como dice Luisa Piccareta vivir el Fiat Voluntas Tua.Si Dios quiere que sea en mi casa y esa es su voluntad amen.Si desea un monasterio donde todo es bello y quiere eso de uno ya nos pondrá por ahí.

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  2. Hna Dina dijo:

    Hermanos:
    ¡¡Gracias por cada aporte…!!!
    ¿Dónde se encuentran los Monjes de Getsemaní…cuál es su Carisma..tienen alguna página para poder conocerlos más?
    Muchas gracias. Dios los bendiga

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