EL REGALO DE NAVIDAD

Tiempo de Adviento – Meditación decimoséptima

Alégrate 

¿Cuántos son los que creen de verdad en la Navidad? ¿Cuántos los que saben celebrarla  en lo más íntimo de su corazón? Estamos tan entretenidos con nuestras compras, regalos y  cenas que resulta difícil acordarse de Dios y acogerlo en medio de tanta confusión. Nos preocupamos mucho de que estos días no falte nada en nuestros hogares, pero a  casi nadie le preocupa si allí falta Dios. Por otra parte, andamos tan llenos de cosas que no  sabemos ya alegrarnos de la «cercanía de Dios».

Y una vez más, estas fiestas pasarán sin que muchos hombres y mujeres hayan podido  escuchar nada nuevo, vivo y gozoso en su corazón. Y desmontarán «el Belén» y retirarán el  árbol y las estrellas, sin que nada grande haya renacido en sus vidas.

La Navidad no es una fiesta fácil. Sólo puede celebrarla desde dentro quien se atreve a  creer que Dios puede volver a nacer entre nosotros, en nuestra vida diaria. Este nacimiento  será pobre, frágil, débil como lo fue el de Belén. Pero puede ser un acontecimiento real. El  verdadero regalo de Navidad.

Los hombres no nos atrevemos a creer del todo en la bondad y ternura de Dios.  Necesitamos detenernos ante lo que significa un Dios que se nos ofrece como niño débil,  vulnerable, indefenso, sonriente, irradiando sólo paz, gozo y ternura. Se despertaría en  nosotros una alegría diferente, nos inundaría una confianza desconocida. Nos daríamos  cuenta de que no podemos hacer otra cosa sino dar gracias.

Nuestra gran equivocación es pensar que no necesitamos de Dios. Creer que nos basta  con un poco más de bienestar, un poco más de dinero, de salud, de suerte, de seguridad. Y  luchamos por tenerlo todo. Todo menos Dios.

Felices los que tienen un corazón sencillo, limpio y pobre porque Dios es para ellos.  Felices los que sienten necesidad de Dios porque Dios puede nacer todavía en sus vidas. Felices los que, en medio del bullicio y aturdimiento de estas fiestas, sepan acoger con  corazón creyente y agradecido el regalo de un Dios Niño. Para ellos habrá sido Navidad. 

Texto extraído de mercaba.org. Fragmentos de JOSE ANTONIO PAGOLA

Imagen extraída de artehistoria.com

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Acerca de Hermana Lourdes

Me sumé a participar del blog El Santo Nombre a finales de 2019. He buscado a Dios y a la Verdad toda mi vida. Conociéndome a mí misma, conociendo el mundo, tal como el Maestro nos indicó, sigo los latidos del Corazón.
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Una respuesta a EL REGALO DE NAVIDAD

  1. Jose Antonio dijo:

    «Nuestra gran equivocación es pensar que no necesitamos de Dios. Creer que nos basta con un poco más de bienestar, un poco más de dinero, de salud, de suerte, de seguridad. Y luchamos por tenerlo todo. Todo menos Dios».
    Creo que esta equivocación, nos lleva de cabeza, ojala que esta Navidad sea una oportunidad para salir de ella y pongamos todo de nuestra parte para no quedarnos en las cosas sino para ir a Dios. Que él nos lo conceda.

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