Volver a casa

¿Qué espera en la oración?

Antes que nada dedicarle al espíritu un tiempo especial y exclusivo. Dar espacio, entrenar al corazón en la apertura. Le dedicamos mucho tiempo cada día a la higiene, alimentación y descanso del cuerpo… un sinnúmero de horas a la mente y sus apetencias como la divagación o la búsqueda de información; tal vez al estudio o a la organización de actividades en nuestra profesión; ¿Y al espíritu? Es esa parte inmaterial en nosotros que nos conecta a Dios especialmente.

Cuando hago un momento de oración particular o cuando realizo las acciones en actitud orante o, cuando advirtiendo la distracción mental, vuelvo a la repetición del Nombre, estoy nutriendo al espíritu. Comienzo a vivir desde el espíritu. De este modo el cuerpo y la mente van poniéndose al servicio de la gracia o podemos decir: van adoptando su forma original. No es un tema de oposición entre lo físico y lo mental con lo espiritual. Sino que todo esto se integra cuando los ordenamos adecuadamente.

Cuando recuerdas a Dios o cuando te pones a orar ya estás situado en el espíritu. Desde allí tu actitud dispuesta va abriéndose paso en lo mental y en lo corporal hasta formar una unidad. Al principio cuesta porque los hábitos nos hicieron creer que la vida es tan solo lo que percibimos con los sentidos físicos y lo que por ellos puede degustarse. Pero esa es tan solo una parte pequeña de la vida. El espíritu que vive buscando a Dios termina encarnando al Espíritu y así, todo el organismo queda alineado con el supremo designio.

Orar con frecuencia te sitúa en ti realmente. Ese que ora o que busca la oración continua es lo más verdadero en ti. A veces orar es repetir una frase precisa o repetir el Santo Nombre; otras veces es actuar tratando lo cotidiano como liturgia o como tarea sagrada; en ocasiones es tan solo ser consciente de lo que ocurre o de estar fuera del propio centro y aspirar al regreso. ¿Qué espero en la oración decías..? Volver a casa desde ya. Vivir de acuerdo a la forma en la que fui creado; estar siempre conectado, “estar en línea” con Dios. Pero todo esto es Su obra y no la nuestra, por lo cual es una espera sin esperar. Tan solo ponerse a tiro de la gracia como se ha dicho por ahí…

elsantonombre.org

Haz click aquí para el enlace al 2° encuentro de La oración de Jesús, del próximo sábado 24 de julio a las 15 hs. de Argentina, 20 horas de España por la aplicación Zoom

Acerca de Hermana Lourdes

Me sumé a participar del blog El Santo Nombre a finales de 2019. He buscado a Dios y a la Verdad toda mi vida. Conociéndome a mí misma, conociendo el mundo, tal como el Maestro nos indicó, sigo los latidos del Corazón.
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5 respuestas a Volver a casa

  1. josefa mayor dijo:

    Gracias hermana Lourdes por este hermoso pensamiento que nos ayuda a entrar en la oración casi sin darnos cuenta. Pero tener al Señor con nosotros! Que maravillas. Gracias

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  2. Hno Betocua dijo:

    Paz y bien, para mi es algo vital tener tiempos para la oración “Señor Jesucristo ten piedad de mi que soy un pecador” saludos y bendiciones a todos , gracias por compartir hna Lourdes

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  3. Pingback: Santa María Magdalena | Vidas místicas

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